Mañanas con margen de tiempo
El cómo comienza nuestra mañana moldea la actitud del resto del día. Despertar apenas quince minutos antes de lo habitual te regala un espacio para ti. Te permite preparar el desayuno con calma, sentarte a comer en la mesa en lugar de ir comiendo en el camino hacia el metro, y salir de casa sin el estrés de la hora justa.
Este pequeño cambio reduce significativamente la ansiedad matutina, muy común en nuestras ciudades.